"La industria 4.0 puede reducir los costes de producción hasta un 15%". Werner Struth, Bosch

La competitividad de las empresas industriales en el futuro, va a depender, en gran medida, del grado de aplicación que hayan hecho en sus fábricas de las técnicas de la Industria 4.0, que tienen como base los servicios conectados a través de internet. En esta tecnología Bosch juega un doble papel, como usuario en sus 250 centros de producción, pero también como proveedor de soluciones al sector. En una entrevista con la Tribuna de Automoción, el máximo responsable del área de producción de la compañía alemana, Werner Struth, declaró que los beneficios son muy importantes, entre ellos la mejora de hasta un 25% en los resultados de fabricación o la reducción de costes de entre un 10% y un 15%.

¿En qué consiste el proyecto de Industria 4.0 de Bosch?
En Bosch, tenemos un doble objetivo en relación al proyecto Industria 4.0, y es que somos usuarios, pero también proveedores líderes. Actualmente, tenemos más de 250 fábricas alrededor del mundo, por tanto, sabemos cómo producir. Además, lo que producimos es muy variado. Si miras a la planta de Reutlingen, fabricamos semiconductores y sensores, entre otras cosas, y hacemos millones cada año; y si miras a Rexroth, estamos produciendo equipamiento electrónico que, por ejemplo, se ha utilizado en los nuevos ascensores de la Torre Eiffel, en París. En definitiva, tenemos un amplio conocimiento sobre producción y sabemos qué necesitan las empresas industriales.

Por otro lado, somos proveedores líderes de las actividades de Industria 4.0, fabricando diferentes componentes con aplicaciones industriales y móviles, así como sensores, y diseñando innovaciones de software para el internet de las cosas, que es apropiado para la industria conectada. Aparte de ello, hay muchos más ejemplos. En resumen, sabemos cómo establecer la conexión en los sistemas de producción.

En estos momentos, estamos explorando nuevos modelos de negocio en nuestras factorías y adelantándonos a las necesidades futuras y, a partir de ahí, lo trasladamos a la parte proveedora de nuestro negocio. Entonces, desarrollamos unas soluciones, que han sido puestas a punto y testadas en nuestros centros, para poder venderlas en el mercado.

¿Cuáles son los beneficios de esta tecnología?
Sobre los beneficios de la industria conectada, deberíamos hablar de ahorro de costes, velocidad y eficiencia y eficacia. Tenemos más de 150 proyectos piloto en Bosch. Se puede mejorar la producción hasta un 25% y reducir inventarios hasta un 30%, lo que significa que la velocidad y la agilidad se están incrementando y somos capaces de reaccionar a las fluctuaciones de la demanda de los consumidores. En reducción de costes, se logran mejoras de entre el 10% y el 15%. Si hablamos de eficacia, tenemos también la oportunidad de hacer monitorización de las condiciones de las máquinas, para poder hacer un mantenimiento preventivo y así asegurarte de que funcionan 24 horas siete días a la semana.

¿Cuáles son los obstáculos que tiene por delante la industria conectada?
Mencionaría que hay muchos, pero considero que, realmente, son oportunidades. Me gustaría señalar tres, que son comunes para varios países. Primero, tenemos que asegurarnos de que tenemos una red de confianza y efectiva con banda ancha y el mejor ratio de transmisión de datos. Segundo, tenemos que asegurarnos que existe suficiente seguridad en los sistemas de datos. Estos significa tener la arquitectura adecuada de seguridad de datos y también que esté disponible una buena tecnología de encriptación. Otro asunto es la unificación de la legislación, especialmente en Europa, donde tenemos diferentes normas relativas a la seguridad de datos. En Estados Unidos todo es más homogéneo. Y en tercer lugar, aunque no menos importante, asegurarnos de que los trabajadores tienen la formación adecuada.