Robotica colaborativa e Industria 4.0: una revolución que pone el foco en las personas

Turno para la robotica colaborativa y su papel en la cuarta revolución industrial de la mano de Jordi Pelegrí, Business Development Manager de Universal Robots,  quién contó ilustró el proceso de implantación de misma con casos prácticos en diferentes tipos de empresas: un fabricante de vehículos (BMW), un Tier 1 (Continental) y una Pyme (Shad).

Para Pelegrí “la Industria 4.0 se puede considerar la primera revolución que es revolución a priori, es decir, cuando todavía estamos inmersos en ella”. El concepto de Industria 4.0 nace en Alemania con el objetivo de potenciar la reindustrialización. Dentro de esa filosofía se trabaja en diferentes ámbitos para intentar mejorar la flexibilización, la toma de decisiones, la estandarización de arquitecturas, etc. Aunque cada actor, tiene su propia idea de Industria 4.0”, asegura.

Implementación de la robótica colaborativa dentro de la Industria 4.0

“Las previsiones apuntas a que la robótica colaborativa, dentro del sector de automoción, crezca a un ritmo de casi del 100%, duplicar unidades cada año y también en implantación de equipos de aquí al 2020. Pero eso son sólo previsiones, realmente no aportan mucho más” señaló.

Pelegrí señaló que es más interesante, “en lugar de fijarse en la tendencia, ver qué ha pasado en revoluciones pretéritas, cómo se han abordado otras revoluciones, ya que tienen muchas similitudes con el momento actual”.

“Actualmente nos encontramos en una fase de estandarización y generalización del uso de los robots. Un fenómeno que bien se podría comparar –señala- a la transición sufrida en los años 70 y 80, cuando se empezó a implantar el uso del PC. Aunque la robótica forma parte de la conocida como tercera revolución industrial, en esta cuarta revolución se plantea otro reto: que todas aquellas líneas que no están robotizadas hagan el cambio hacia unos modelos más colaborativos y de adaptación de los equipos en línea. Hablamos de estandarización”.

Esta estandarización conjuga varios puntos de vista, aunque para el Business Development Manager de Universl Robots “hablamos de que todo tiene que ser mucho más fácil, accesible y adaptado al cliente. Con tiradas de productos más cortas que requieren tener una gran flexibilidad”. Y precisamente, sobre esta base,Pelegrí afirma que “se puede aplicar el concepto de robótica colaborativa dentro de una Industria 4.0”.

Para entenderlo, Jordi Pelegrí ofreció tres ejemplos. El primero, la implementación de la robótica colaborativa dentro de una de las plantas de BMW, donde quedó de manifiesto lel beneficio que la integración en línea de producción de equipos de robótica colaborativa favorece, permitiendo un trabajo conjunto entre los operarios y los equipos robotizados.

Con su segundo ejemplo, Pelegrí mostró una implementación realizada en España, en la planta de Continental en Rubí, donde el robot llega a ser una herramienta más dentro de la planta: fácil de utilizar, accesible y que puede ser manejado por un operario con una pequeña formación.

El Business Development Manager de Universal Robots finalizó su intervención poniendo un tercer ejemplo de robótica colaborativa aplicado a Shad, una empresa de fabricación de maletas para motocicletas. Con ello Pelegrí quiso demostrar cómo la robótica “hace mucho más próximos, tanto a grandes como a pequeños fabricantes, la aproximación a esta tecnología en entornos en los que hace unos años era impensable tanto por costes, ubicación de los equipos, infraestructura o diseño, ente otros”.

“Uno de los puntos imprescindibles de esta cuarta revolución es que la pequeña y mediana empresa tengan acceso a esta nueva tecnología: que la robótica colaborativa se pueda adaptar sus procesos”. Con el ejemplo práctico de Shad, puso de manifiesto cómo de la robótica colaborativa permitió a la compañía amortizar el coste de los equipos implantados, “algo que suele tardar entre seis y dos años”, según Pelegrí.

“La clave principal del éxito de la robótica colaborativa es la sencillez. Universal Robots entiende la robótica como algo que tiene que facilitar el trabajo. Incidiendo, además, en la versatilidad que nos ofrece a la hora de readaptar procesos y ofrecer un retorno de la inversión interesante. Pero todo ello sin olvidar que con la industria 4.0 volvemos a poner el foco, además de en la robótica, en las personas: esta revolución va de personas”, concluía en su intervención.